Fue el día dieciocho del mes de febrero del año del Señor de mil novecientos setenta cuando Juan Pedro Vetti〈n°10b〉, habiendo recorrido con dignidad y entereza cincuenta y ocho vueltas al sol, entregó su espíritu y pasó del tiempo a la eternidad.
Una semana más tarde, el veinticinco del mismo mes, sus restos fueron inhumados con la debida piedad en el Cementerio de Barranquitas, ubicado en Santa Fe de la Vera Cruz, ciudad noble del Departamento La Capital, en la siempre augusta Provincia de Santa Fe, República Argentina, lugar donde la tierra recoge, en solemne silencio, la materia de quienes forjaron con su paso el tejido de la historia.
Tal acto fue debidamente certificado por la autoridad correspondiente, dejando constancia de la última morada de aquel varón, cuyo nombre vuelve ahora a ser pronunciado no con duelo, sino con reverencia y memoria.
El documento que da fe de ello fue recuperado —en días en que la luz de los ancestros brillaba propicia— del sitio FamilySearch, archivo universal de almas y registros. Y aunque hoy su imagen ya no se halle disponible en dicho repositorio, la huella permanece, y puede consultarse el lugar exacto donde una vez resplandeció la verdad del dato:
https://www.familysearch.org/es/tree/person/sources/GVMM-3XD